Piscis — Hombre
El hombre de Piscis siente todo al volumen máximo sin botón de silencio. Neptuno y Júpiter crean un alma que absorbe la atmósfera emocional de cada habitación que entra. Es el músico que llora con sus propias canciones, el cineasta que vive dentro de sus guiones, el sanador que lleva el dolor de sus pacientes a casa. En el amor se fusiona tan completamente que olvida dónde termina él y empieza su pareja — bello en poesía, peligroso en práctica. Sus tendencias adictivas son reales: sustancias, fantasía, codependencia, cualquier cosa que adormezca la sensibilidad abrumadora. Carreras: producción musical, dirección de cine, consejería, sanación espiritual, biología marina o fotografía. Sus pies son su punto débil físico. El Piscis evolucionado construye límites sin perder su don de empatía.