Cáncer — Amistad
Un amigo Cáncer es un banco de memoria viviente. Recuerdan tu pedido de café, el nombre de tu mascota de infancia y la fecha exacta en que te ascendieron hace tres años. Su estilo de amistad es fundamentalmente doméstico — en vez de ir de fiesta te invitan a comer pasta casera, te envuelven en una manta y preguntan cómo estás de verdad. Son el amigo que envía un paquete de cuidados cuando estás enfermo y guarda un cajón con tus snacks favoritos en su casa. Pero la memoria emocional de Cáncer corta en ambos sentidos: también recuerdan aquella vez que cancelaste por algo mejor, y lo archivaron. Su círculo íntimo es deliberadamente pequeño — quizás cuatro o cinco personas que han demostrado que no abandonarán el barco cuando las emociones se intensifiquen. Traiciona ese círculo, y la puerta se cierra permanentemente. Sin drama, sin discusión — solo una retirada silenciosa e irreversible que te deja preguntándote qué pasó.