¿Por qué los bebés son más vulnerables al mal de ojo?
En muchas culturas, los bebés son considerados los más vulnerables al mal de ojo por su inocencia y belleza. Los elogios excesivos, las miradas de admiración y los ambientes concurridos aumentan el riesgo. Como los bebés aún no pueden construir sus propias defensas espirituales, es esencial que los mayores de la familia los protejan mediante oraciones, amuletos y rituales tradicionales. El ojo turco prendido a la ropa del bebé es uno de los métodos de protección más extendidos en el Mediterráneo y Oriente Medio.